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Las cosas se rompen

* Las cosas se rompen, admitámoslo. Cada vez que planeamos algo, una suerte de brisa cósmica conspira en nuestra contra y todo empieza a sal...

martes, 16 de abril de 2013

Fantasma
























Casi siempre de noche
un fantasma me acecha
-es obvio, es una imagen mental
un deseo reprimido
una cosa que no terminó bien-.
La conciencia, con sus saberes de mecanismos
lo arrastran lejos
-donde no moleste, por supuesto-.
Y así, a veces es mejor.

Este fantasma
-cuyo nombre es muy parecido al del cielo
al de las estrellas en Alpa Corral-
nunca habla,
como en la vida, desde el pobre agosto,
solamente nos evitamos:
él me mira y se burla, pero no se anima a hablarme;
yo me animo, pero ni lo miro, ni digo nada estúpido.
Solamente nos alejamos, todas las veces que nos vemos.
Últimamente, todas las noches.

No sé qué significa,
¿No es que uno sueña con sus deseos?
¿Por qué desearía lo mismo que sucede?
Preguntas estúpidas -por supuesto-.

Este fantasma aparece tan seguido
que ya me olvidé su nombre, su cara, su voz.
Lo único que me acuerdo de él
es que aparece -nada más-.























*Emi -de estúpido no más-



domingo, 14 de abril de 2013

Es verdad

























Que si no es el viento, es la espantosa crueldad lo que nos mueve;
y que si en el futuro es milagro la bondad, no vale la pena rezar tanto.
Que si Dios, el azúcar, y los hombres deciden morir
es por el pájaro que mentía en tu ropa y en los olores.
Que la piel también es otra piel en otro cuerpo;
y más aún cuando existe la inacabada inconsciencia del contacto.
Es verdad que las mentiras son verdad
y que lo que no se dijo se dirá mañana.
Que en el mantel siempre hay migas
y que los grillos no nos van a dejar respirar tranquilos. Nunca.
Que la música existe y que nosotros a veces si;
y a veces no.
Que el frío y el miedo te desnudan pero no son lo mismo.
Y que no hay luna esta noche,
y que se olvidan las cosas que se dejan tiradas como si nada en la memoria.





















*Emi

lunes, 28 de enero de 2013

cuando quieras leelo.














































desde la vida, desde lo que uno conoce
desde las historias que nos unieron o separaron
desde los momentos de risas o de bronca o de silencio
-del que mata-
desde tu histeria, desde el dolor
desde cada día mal usado y cada piel de gallina
desde cada cara de asco y desde la piel quemada
desde otros mundos y desde lo más cruel que hay en este

desde todo lo que toca el sol y todo lo que no se ve en el-adentro-de-uno.













































*Emi

domingo, 13 de enero de 2013

Hace ya bastante tiempo

*













































Hace ya bastante tiempo que me duele la despedida, en lo profundo de los ojos. Hace ya bastante tiempo que te extraño. Hace ya bastante tiempo que te esperaba, pero no y sí de esta forma. Hace ya bastante tiempo que quiero decirte algo y no puedo, porque algo atroz me desgarra de vos, con las mismas palabras con las que intentabas explicar nuestro encuentro. Hace ya bastante tiempo que les quiero decir algo y tengo miedo de hacerlo. Hace ya bastante tiempo que agradezco y que escucho y que no lloro. Hace ya bastante tiempo que no me encuentro, por más veces que salga a buscarme en la bici. Hace ya bastante tiempo que estoy triste y que quiero gritar y llorar. Hace ya bastante tiempo que los necesito. Hace ya bastante tiempo que quiero hacer esto.



Hacía mucho que no decía chau.






































*Emi

viernes, 28 de diciembre de 2012

M



































Hoy fue todo bueno.
Me reí, me cansé, me sentí bien.
Y te cuento porque sé que me leés.
Y eso es bueno, de alguna forma.

Tal vez fue nimio, insignificante: un simple beso.

Pero nada más lindo que ver infinito
-en la pupila-
nada más lindo que palpar el hilo que nos conecta
-y verlo blanco, fuerte, con vida-
nada más hermoso que tocarte y sentir paz.

Y ahora no sé.
Tal vez nuestras líneas se alejen
-en el infinito, las paralelas se juntan-
o se choquen tan fuerte
-como luna y mar, como sol y viento-
que el miedo se avergüence de su trabajo:

no importa, no hagamos planes.
Encontrémonos como lo harían dos seres comunes,
porque no sirve desparramar tanta grandeza así como si nada.

Te repito: Si estoy bien,
es gracias a vos.
















































*


martes, 18 de diciembre de 2012

Poema - Orlando F. Calgaro























Después vendrá sobre esta mesa
a pedirme disculpas.
Y pareceré un hombre fuerte.
Estas cosas
de las que tengo lleno el corazón
la silla, el mate, mis libros
la soledad entera
quedarán sorprendidas.
Al fin Orlando
tomaste la batuta
entre tanto tanto plazo.

Yo por dentro
correré
a juntar mis pedacitos.



































miércoles, 5 de diciembre de 2012

Vos

*


















y tus nombres
y tus miradas
y tu corazón
y tus sangres
y tus noches
con mis noches
con mis sangres
con mi corazón
con mis miradas
con mis nombres
y conmigo:

no existen más en esta memoria,
se quedaron en un jueves de agosto.
Nos quedamos mirándonos las sombras.
Y el miedo decidió por nosotros.

No existe en esta memoria el olvido
-más allá del deseo,
más allá del verano-,
no existe otra cosa que mi esencia intentando morir de nuevo.

Bueno, está bien.
Hagamos un pacto:
cada uno elije un nombre para el cielo
y lo guarda en la mano del otro
y nunca
nunca más los vemos.



















*

domingo, 2 de diciembre de 2012

Preguntas


*






































Cuántas veces anduviste al viento, con el alma en barrilete. Alguna vez viste al cielo meterse en el río y desplegar su luz a cada uno de tus espejos. Viste al pájaro sortear la noche y gritar de dolor al despertar el sol. Pudiste, en cada caída, recuperar fuerzas con tan solo un poco de agua. En qué momento descubriste que tu sangre no era la misma, que no hay un para-siempre. Conseguiste lo que querías, cuando todo insistía en que querer es solo perder tiempo. Podrías dejar que el sol queme tus ojos, dejándote hirviendo la mirada. Podrías dejar que la luna respire tu aire, y te lo quite como barco que se aleja. Entrarían las estrellas a tu corazón si siempre miraras al suelo. Desde cuándo en tus palabras hay silencio. Desde cuándo la oscuridad gobierna tus sentidos, tu presencia. De qué sirvió tanto esfuerzo, tanta entrega, si al final el río está seco y el bosque quemado. Por qué era necesario inundar el abismo con tus restos, si en realidad nunca floreció nada en esta tierra. Por qué escribir si hay música. Por qué pintar si hay cielo. Por qué llorar si la felicidad es contención de lágrimas. La felicidad es contención de lágrimas. Si ayer me amabas, dónde está el amor que me ofrecías. Si ayer yo te amaba, dónde guardé el amor. En mis tumbas en mis ojos en mis espejos. Fue en el verano, cuando cada una de tus hojas se desprendía de los hilos que nos unían. Cuándo se cortó el último hilo. Se cortó.

¿Volvamos al principio?
¿Por favor?




































*