*
De todas las palabras
que le podría haber robado
al Mariano
Blatt
elegí estas
"se llama vértigo de locura y amor"
y mientras tanto suena
otro robo
"Proverb"
del Steve Reich
que roba un montón
y después también le robo
al Mariano
la forma,
la metodología,
escribir todo así seguido
como si yo hablara
y vos
seguís
porque si ya empezaste
el poema,
el arte,
también lo terminás
(si sos de esas personas
a las que no les molesta
que les roben el tiempo).
*Emi?
Acá publico mis producciones escritas. Las entradas están ordenadas cronológicamente. Bienvenida su curiosidad ❤
Entrada destacada:
Entrada destacada:
Entrada destacada
Las cosas se rompen
* Las cosas se rompen, admitámoslo. Cada vez que planeamos algo, una suerte de brisa cósmica conspira en nuestra contra y todo empieza a sal...
martes, 26 de septiembre de 2017
viernes, 8 de septiembre de 2017
"El arte es una separación"
*
Ésta es la no-verdad:
"Soñé que nos casábamos y nos amábamos mucho"
-es la luna
nuevamente
sobre los inmensos bosques
de la memoria
encendida-.
Otra:
"no soy estupida, sabes?"
-es la luna
nuevamente
sobre los inmensos bosques
de la memoria-.
Otra:
"(...) mente abierta (...)"
-es la luna
nuevamente
sobre los inmensos bosques-.
Otra:
"y era bonito"
-es la luna
nuevamente-.
Otra:
"oh, me puse cursi?"
-es la luna-.
Otra:
"Yyyy la verdad que no da loco".
Te veo ahí
con tu sonrisa de miel.
Ahora bajo.
*Emi
1era parte:
Material
Ésta es la no-verdad:
"Soñé que nos casábamos y nos amábamos mucho"
-es la luna
nuevamente
sobre los inmensos bosques
de la memoria
encendida-.
"no soy estupida, sabes?"
-es la luna
nuevamente
sobre los inmensos bosques
de la memoria-.
Otra:
"(...) mente abierta (...)"
-es la luna
nuevamente
sobre los inmensos bosques-.
Otra:
"y era bonito"
-es la luna
nuevamente-.
Otra:
"oh, me puse cursi?"
-es la luna-.
Otra:
"Yyyy la verdad que no da loco".
2da parte:
Ver
No es amor,
es ser múltiple
-ocupar los versos
como si no costara,
como si la cosa que me pesa
en la piel o en las pupilas
no fueran el queratocono
o los eosinófilos
sino esos recuerdos
que me fabrico
para no preguntar:
¿Dónde?
¡Por qué te vas a esta hora!
¡Por qué te vas a esta hora!
¡Por qué te vas a esta hora!
¿Dónde?-.
Se abre una ventana
porque, claro,
el arte es una separación.
El tiempo es una...
Camino mi lenguaje
y en la incoherencia
me despiertan "nubes gris",
"una clepsidra derramándose",
la palabra "aurífera",
la sensación de final en Orlando,
la música irlandesa,
la chica que me dijo "¿Por qué te reís?"
y yo me reía
pero porque a mí
me sale reírme
cuando me gusta mucho algo.
¡No entenderán!
Los aviones a chorro se ven bien
en la noche
si hay luna llena.
Ojalá.
Ojalá me perdonen
por no sentir culpa
de nombrarte:
ya sé que no sabés el nombre del cielo.
Se lo hice prometer al gordo
y él ya me lo había dado
y siempre llego tarde:
cinco años tarde,
1000, 250 o 5 kilómetros tarde,
un acorde tarde,
un abrazo tarde,
qué sé yo.
Itero:
no es amor,
es ser múltiple.
3ra parte:
Haikus
No es la luna,
aunque sí te parezca:
son los árboles.
Un reloj (y vos)
me despiertan muy tarde.
No hay más lugar.
Te veo ahí
con tu sonrisa de miel.
Ahora bajo.
*Emi
lunes, 28 de agosto de 2017
31113 o "Alegoría de un hombre vivo"
*
"Me prometiste y te olvidaste"
a estas horas de la mañana, después del sol, la noche oscura -tu voz-
ah! tus labios son fuego para mí, tu piel lo mismo
y ese abrazo salido de las mismísimas fauces de Baco.
y la luz te divierte, nos encandila,
un sábado incoherente
caminando quién sabe donde -por tus labios-
sin saber dónde depositar el deseo
deseo de hacernos carne
de hacernos uno en todos
y de cambiar -ah! tus labios-.
tiemblan los recuerdos a tu lado
y la carne se hace vidrio, se hace espuma.
veo tus ojos: te veo la sangre: te veo el alma, imbécil.
pero tus labios -de remera negra y sombrero-
queman en mi mente
y preguntan
en mi mente
hace cuánto
nos conocimos.
Pero te vas, te tomás el 13.
Y quién sabe si el escorpiano podría haberse arriesgado:
"Sos bonito che".
*Emi
Muerte y destrucción
*
Muerte y destrucción
en lo que sobra de la noche del domingo.
Pasé las últimas dos horas en lo oscuro y,
aunque ya perdí la sensación del tacto y del gusto,
escuchar la sangre que me bombea el corazón
todavía me hace acordar al viento
que te despeinaba aquella vez que...
¿Dónde está Santiago Maldonado?
Seguramente me arrepienta de esto.
Seguramente le voy a preguntar a mis amigues después,
y me van a contestar que así no funciona,
que hay que ir despacio,
tirando indirectas,
sutilmente.
"Me tomé el atrevimiento
-¿atrevimiento?-
de sacar tu número del grupo de wpp (...).
Solo quería decirte que me parece que la frikié
-¿se escribe así?-
cuando te dije que me parecías muy lindo
-no la frikié, me encantó decírtelo-.
No sé, tal vez te asusté.
A mí me gustó decírtelo igual
-je-.
De todas formas, espero que sigas bien con tu novia
-claramente no espero eso-
o que, si no, puedas explorar y explorarte sin miedos,
sin culpas
-posta-.
Espero esto no te parezca
muy raro.
Suerte en todo.
-Besos.-
Emi".
Generalmente
los extraños
y, sobre todo, aquellos que escribimos
nos tomamos muy en serio
los dolores que nos cuentan otros extraños
porque, supongo yo,
en nuestras vidas
otros extraños
también nos han tomado muy en serio.
Y agradecemos eso.
Un amigo de José Luis Aguirre
le enseñó que los algarrobos,
en épocas de sequía,
dan más chauchas.
*Emi
Muerte y destrucción
en lo que sobra de la noche del domingo.
Pasé las últimas dos horas en lo oscuro y,
aunque ya perdí la sensación del tacto y del gusto,
escuchar la sangre que me bombea el corazón
todavía me hace acordar al viento
que te despeinaba aquella vez que...
¿Dónde está Santiago Maldonado?
Seguramente me arrepienta de esto.
Seguramente le voy a preguntar a mis amigues después,
y me van a contestar que así no funciona,
que hay que ir despacio,
tirando indirectas,
sutilmente.
"Me tomé el atrevimiento
-¿atrevimiento?-
de sacar tu número del grupo de wpp (...).
Solo quería decirte que me parece que la frikié
-¿se escribe así?-
cuando te dije que me parecías muy lindo
-no la frikié, me encantó decírtelo-.
No sé, tal vez te asusté.
A mí me gustó decírtelo igual
-je-.
De todas formas, espero que sigas bien con tu novia
-claramente no espero eso-
o que, si no, puedas explorar y explorarte sin miedos,
sin culpas
-posta-.
Espero esto no te parezca
muy raro.
Suerte en todo.
-Besos.-
Emi".
Generalmente
los extraños
y, sobre todo, aquellos que escribimos
nos tomamos muy en serio
los dolores que nos cuentan otros extraños
porque, supongo yo,
en nuestras vidas
otros extraños
también nos han tomado muy en serio.
Y agradecemos eso.
Un amigo de José Luis Aguirre
le enseñó que los algarrobos,
en épocas de sequía,
dan más chauchas.
*Emi
sábado, 12 de agosto de 2017
Sobre lo difícil
*
Uno diría:
que sea lo más contingente y específico,
que sea lo más abierto y democrático,
que sea lo más real y práctico,
que sea lo más feminista, posmetafísico y posestructuralista,
que además haya una conciencia de los cuerpos y sus manifestaciones,
que sean visibles y horizontales las relaciones de poder,
que se cuiden los bosques y el agua y los seres vivos que sienten dolor,
que nadie se sienta discriminado ni inútil.
Que no haya rima
-porque la rima es hegemónica-
pero que haya forma.
Que no haya demagogia
-porque la demagogia es sucia-
pero que haya barro.
Que no haya racismo ni eurocentrismo,
ni capitalismo ni Estado ni historia ni sistema
-pero sí trabajo-.
Que no haya sociedad
ni amor romántico
-pero sí encuentros y otredad-.
Que todos y todas y todes y todxs
-también los nadies-
estén ahí para decir.
Que no haya ni alma ni Dios
ni espíritu ni número.
Que seamos y sintamos y vayamos por la calle
-es decir, que ellas vayan por la calle-
sin miedo a que te violen o te roben
o tiren tus cenizas dentro de una bolsa de consorcio
en el basural o campito del barrio.
Que pueda coger sin amar
y, sobre todo, amar sin coger
-pero lento y sin mirar el celular-.
Que nos dejen en paz
-de una vez por todas-
pero que se repartan las riquezas
en todo momento
en todo lugar.
Y uno, simplemente, se limitaría a asentir y decir:
"Sí, es cierto, es difícil."
*Emi
Uno diría:
que sea lo más contingente y específico,
que sea lo más abierto y democrático,
que sea lo más real y práctico,
que sea lo más feminista, posmetafísico y posestructuralista,
que además haya una conciencia de los cuerpos y sus manifestaciones,
que sean visibles y horizontales las relaciones de poder,
que se cuiden los bosques y el agua y los seres vivos que sienten dolor,
que nadie se sienta discriminado ni inútil.
Que no haya rima
-porque la rima es hegemónica-
pero que haya forma.
Que no haya demagogia
-porque la demagogia es sucia-
pero que haya barro.
Que no haya racismo ni eurocentrismo,
ni capitalismo ni Estado ni historia ni sistema
-pero sí trabajo-.
Que no haya sociedad
ni amor romántico
-pero sí encuentros y otredad-.
Que todos y todas y todes y todxs
-también los nadies-
estén ahí para decir.
Que no haya ni alma ni Dios
ni espíritu ni número.
Que seamos y sintamos y vayamos por la calle
-es decir, que ellas vayan por la calle-
sin miedo a que te violen o te roben
o tiren tus cenizas dentro de una bolsa de consorcio
en el basural o campito del barrio.
Que pueda coger sin amar
y, sobre todo, amar sin coger
-pero lento y sin mirar el celular-.
Que nos dejen en paz
-de una vez por todas-
pero que se repartan las riquezas
en todo momento
en todo lugar.
Y uno, simplemente, se limitaría a asentir y decir:
"Sí, es cierto, es difícil."
*Emi
jueves, 22 de junio de 2017
Casihaikus del/dentro del/sobre el sol
*
*Emi
(Para ser leídos y/o dichos de corrido,
como aclarando en forma de enojo
luego de una discusión
en la que por fin se ha podido tomar la palabra,
aunque también reclamando algo que nunca se obtendrá)
A Mel
A Mel
I
El sol
sobre nosotros
y dentro nuestro
el sol.
II
No es un haiku del sol,
es el sol sobre nosotros.
III
No hay un sol sobre nosotros,
es el sol dentro nuestro.
IV
No es nuestro,
tampoco,
el sol.
Es un haiku sobre nosotros.
V
No hay sol
hoy
ni tampoco somos el sol.
VI
Es tu cuello
y tu pelo
el sol
sobre nosotros
dentro nuestro.
VII
Sol y nosotros:
adentro un haiku.
Solo el beso dentro del sol.
VIII
Tampoco el sol,
nosotros.
*Emi
miércoles, 21 de diciembre de 2016
No apures el río
*
No apures el río que te sacude por dentro.
Dejá que te recorra las venas, los poros, las ideas.
No corras detrás de las luces,
no las busques,
no las espantes.
Dejá que se acerquen, confiadas,
a las manos que les dan refugio.
Volvé atrás y repensá:
todavía hay estanques,
todavía la gente abraza.
Mirá la arena caliente entre los dedos de tus pies:
su angustia de cambio
no le impide quemarte.
Hay ciertas, algunas, cosas que te conviene no decir.
Y hay mares, acuarelas y Orlando.
Memoria.
No apures el río que te sacude por dentro.
Te va a derribar de todas formas.
*Emi.
A Jose
No apures el río que te sacude por dentro.
Dejá que te recorra las venas, los poros, las ideas.
No corras detrás de las luces,
no las busques,
no las espantes.
Dejá que se acerquen, confiadas,
a las manos que les dan refugio.
Volvé atrás y repensá:
todavía hay estanques,
todavía la gente abraza.
Mirá la arena caliente entre los dedos de tus pies:
su angustia de cambio
no le impide quemarte.
Hay ciertas, algunas, cosas que te conviene no decir.
Y hay mares, acuarelas y Orlando.
Memoria.
No apures el río que te sacude por dentro.
Te va a derribar de todas formas.
*Emi.
jueves, 12 de mayo de 2016
Infinitivos
*
Imposible desmembrar la forma
y atarla a la reincidencia del poema.
Imposible crear palabras libres
sin la dura insistencia del deseo.
Aquí la pausa.
Verter anacronismos en las ollas,
hacerlos arena, cal, tierra, arroz.
Cubrir con suave seda los paradigmas
y ensuciarlos luego con música indie,
con alcohol espaciado,
con madres y padres y perros.
Morir en el final,
como siempre.
(Silencio)
Renacer luego de haber cruzado el límite
infinitas veces.
Lamerse las heridas producidas en la guerra
de tener que decidir los números
y las ideas.
Llorar por dentro, como si no costara,
cada vez que el amor se aparece inefable, astuto,
ocupando descuidadamente los versos.
Aborrecer la historia del material,
quemar el sedimento,
puro estiércol,
pura caca.
No olvidar, y por eso sufrir,
la existencia condicionada
y por eso,
vestirla de blanco,
con lentes de sol,
con aros en el pene,
con ganas de besar
o de besarte.
Caer en la cuenta del verbo.
Masticar las interjecciones, las interpolaciones,
las longitudes y las dis-cur-si-vi-da-des.
Pensar nuevamente el hastío
del domingo y de la humedad del baño.
Creer en la inocencia del lenguaje,
en la búsqueda obsesiva infructuosa,
en las bandas de música ficticia,
si es que existen.
Dejar que la luz nos recorra,
nos penetre,
nos queme y hunda la piel;
que los dientes y colmillos nos desgarren los prejuicios;
que podamos correr como niños que son niños,
como pájaros que son pájaros
o
como negros que son blancos
y aguas que son sales, museos o mingitorios.
Ser ordinarios porque el mundo lo merece.
Jugar a hacer cultura
y tenerle miedo al sistema.
Triunfar en el más grande de los cataclismos:
la ausencia.
*Emi
Imposible desmembrar la forma
y atarla a la reincidencia del poema.
Imposible crear palabras libres
sin la dura insistencia del deseo.
Aquí la pausa.
Verter anacronismos en las ollas,
hacerlos arena, cal, tierra, arroz.
Cubrir con suave seda los paradigmas
y ensuciarlos luego con música indie,
con alcohol espaciado,
con madres y padres y perros.
Morir en el final,
como siempre.
(Silencio)
Renacer luego de haber cruzado el límite
infinitas veces.
Lamerse las heridas producidas en la guerra
de tener que decidir los números
y las ideas.
Llorar por dentro, como si no costara,
cada vez que el amor se aparece inefable, astuto,
ocupando descuidadamente los versos.
Aborrecer la historia del material,
quemar el sedimento,
puro estiércol,
pura caca.
No olvidar, y por eso sufrir,
la existencia condicionada
y por eso,
vestirla de blanco,
con lentes de sol,
con aros en el pene,
con ganas de besar
o de besarte.
Caer en la cuenta del verbo.
Masticar las interjecciones, las interpolaciones,
las longitudes y las dis-cur-si-vi-da-des.
Pensar nuevamente el hastío
del domingo y de la humedad del baño.
Creer en la inocencia del lenguaje,
en la búsqueda obsesiva infructuosa,
en las bandas de música ficticia,
si es que existen.
Dejar que la luz nos recorra,
nos penetre,
nos queme y hunda la piel;
que los dientes y colmillos nos desgarren los prejuicios;
que podamos correr como niños que son niños,
como pájaros que son pájaros
o
como negros que son blancos
y aguas que son sales, museos o mingitorios.
Ser ordinarios porque el mundo lo merece.
Jugar a hacer cultura
y tenerle miedo al sistema.
Triunfar en el más grande de los cataclismos:
la ausencia.
*Emi
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